Y Él  es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Él  que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. – Colosenses 1:18

La Iglesia le Pertenece a Jesús

En Cesaréa de Filipo, Pedro hizo su gran confesión, que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, en los versos 1718 de Mateo 16, leemos “Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo que tú eres Pedro y sobre ésta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del hades no prevalecerán contra ella” (Énfasis mío). Note que Jesús se refirió a la iglesia como “Mi iglesia”. El primer esencial en el ministerio es recordar que la iglesia le pertenece a Cristo Jesús. No es mi iglesia, no es su iglesia, no es la iglesia de ningún hombre; es la iglesia del Señor. Nosotros somos miembros del cuerpo de Cristo, y Jesús es la Cabeza. La mayoría de los problemas que la iglesia ha enfrentado al correr de los años son el resultado de haber reemplazado a Jesús como Cabeza de la iglesia por un hombre o grupo de hombres. Somos simplemente administradores de los bienes de otro hombre. El hombre es Cristo Jesús.

Guiado Por El Señor

En tanto que es Su iglesia, el Señor  no espera qu e yo traiga una estrategia de cómo edificarla. Él  no está buscando que yo desarrolle un plan de cinco años  o ningún otro tipo de esquema corporativo. Él sabe exactamente lo que quiere hacer y todo lo que espera de mí es que yo obedezca las instrucciones dadas en Su Palabra y que siga la guía del Espíritu Santo.

Todo es Acerca de Jesús

No solamente es vital que dejemos a Jesús guiar la iglesia, también debemos darle el lugar de preeminencia en Su iglesia. Muchas veces la iglesia se vuelve todo acerca del pastor, su nombre es desplegado con luces, su rostro aparece en las grandes pantallas, su voz se escucha en todo el lugar, su palabra no puede ser desafiada, sus pensamientos “son los pensamientos de Dios” y su voluntad es “la voluntad de Dios”. El culto a la personalidad domina muchas congregaciones hoy en día. Esto, creo yo, entristece al Espíritu y obstruye el progreso de la iglesia.

Él Debe Crecer, Yo Debo Menguar

Por lo tanto, como siervos de Dios, debemos ser cuidadosos de no brillar más que Jesús en Su iglesia. No estar ansiosos a que nuestro nombre aparezca en todo, compartamos el ministerio con otros.

La iglesia no fue edificada sobre Pedro, Pablo, Santiago o Juan, sino sobre el fundamento de los apóstoles (plural) y profetas (plural) Cristo Jesús siendo la piedra angular. Recuerde, no se trata de usted o de mí, se trata d e Cristo Jesús, Él debe crecer, yo debo menguar.


Los artículos presentados en esta página son un resumen del libro escrito por el Pastor Brian Brodersen en el contexto de ministerio de Calvary Chapel y para pastores de Calvary Chapel. Todo verdadero ministerio emana de una fundación bíblica y por lo mismo se ha buscado delinear un cuadro de ministerio que aplique aun más allá de líneas denominacionales. Brian Brodersen, Noviembre 2007.